Chimbote Al Día

Chimbote Puerto Querido

Por: Juan Bazán Rodrìguez

Bien sabemos que a comienzos del siglo pasado Chimbote no era la ciudad caótica en que se transformó después, por efectos de la industria pesquera y la del acero, sino un balneario apacible donde los visitantes de otras ciudades llegaban para disfrutar de su bahía.

Chimbote es un lugar geográfica y arqueológicamente impresionante, con enorme potencial turístico, por sus maravillosas y paradisiacas playas, muchas de ellas aun inhóspitas que albergan una gran cantidad de especies de animales entre mamíferos y aves de enorme atractivo pero que lamentablemente estos recursos han sido diezmados por el “progreso industrial”.

El otro gran potencial turístico con el que contamos es la vasta riqueza arqueológica, testimonio de nuestra cultura milenaria de la provincia del  Santa la cual es urgente preservar, estudiar y poner en valor, para ello creo que es necesario construir una nueva actitud social en las actuales y nuevas generaciones. El Perú y el mundo de hoy exigen de sus ciudadanos una posición activa dinámica y de propuestas. Y el legado cultural es una de las herramientas que no solo hace la diferencia a las sociedades sino que les otorga un conocimiento determinante para enfrentar y solucionar sus propios problemas.  Por tal razón hablar del turismo en la provincia es sin duda hablar de su extraordinario potencial  e inevitablemente de su turbulento desarrollo industrial, la inoperancia complice de las instituciones  y autoridades que ha avasallado nuestra capacidad como ciudad atractiva para el turismo.

Volviendo a las primeras décadas del siglo XX nos encontramos con que Chimbote era un destino turístico de vacaciones para los ciudadanos de la capital de la republica de la misma manera como lo fue y en este caso sigue siendo la ciudad de Paracas, “Ambas son bahías y tienen playas tranquilas. Pero la suerte de ambas ciudades ha sido distinta”.    Mientras la rivera de nuestra Incomparable bahía chimbotana se debate entre la vida  y la muerte, por culpa de la contaminación producida por los entes contaminantes de la industria y sus intereses económicos que todos conocemos, paradójicamente en Paracas acaba de realizarse La Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), espacio en el que los empresarios discuten la problemática del país.

Pero no todo es desolador en nuestro rico Chimbote, a pesar de sus adversidades el puerto no deja de sorprendernos y cada día se reinventa, hace unos meses TV Perú realizó un extraordinario reportaje “Chimbote Puerto de Encanto” dando cuenta de nuestras exquisiteces culinarias de nuestra cálida gente, de nuestra majestuosa Isla Blanca y la Bahía el Ferrol, etc. Reportaje que sin duda ha llenado los ojos a los turistas  nacionales, mucha gente no sabe de nuestro incomparable cebiche, de nuestro inigualable jugoso, de la causa chimbotana que se come a la salida del vivero forestal, de nuestra paradisiaca playa Las Conchuelas en la Isla Blanca y tampoco de la playa que está de moda, La Poza, ni hablar de la ya bastante conocida Caleta Colorada o de incomparables parajes como las loberas y el Hueco de la Vela en la península el Ferrol.

Los chimbotanos estamos llamados a impulsar el turismo, la industria sin chimeneas, que con toda seguridad será un elemento fundamental para el desarrollo sostenible de la provincia, en un futuro no muy lejano, hay iniciativas muy interesantes las cuales esperamos se concreticen por el bien del sector turismo, como el proyecto turístico Isla Blanca.

Un tema que podría tener un gran impacto positivo en Chimbote y que hasta ahora no se ha concretado, es la puesta en valor de los restos arqueológicos de “La Huaca San Pedro”, hay un ofrecimiento de la congresista María Magdalena López, quien ahora preside nada menos que la comisión de cultura del congreso de la república, de crear la ley de puesta en valor de este vestigio Moche en el populoso barrio de San Pedro y que podría generar desarrollo en esta zona de la ciudad, por cierto este ofrecimiento lo hizo a principios de este año 2013 en el Centro Cultural Centenario en medio de un conversatorio en dicha institución, la espera se está haciendo larga, habrá que estar atentos.

Al pensar en la belleza de mi Chimbote quiero evocar un par de maravillosas frases de un apreciado chimbotano que radita en USA, me refiero a Eduardo Quevedo Serrano las cuales me inspiran. Se las dejo.

"Chimbote querido, déjame recostar mi cabeza en tu Isla Blanca, soñar con los sueños de mis paisanos, despertar con el estrépito de tus calles inquietas. Y deja que tus olas mezan mi memoria, cuando se haya apagado la luz".

 “Cuando se trata de nuestra tierra, siempre he creído que lo único más bello que nuestra bahía es la belleza de la mujer chimbotana”.