Chimbote Al Día

La Cruz de la Paz

Por Fernando Bazan 

 El Cerro de la Paz llamado también Cerro de la Juventud, es un atractivo natural de Chimbote que año a año viene ganando mayor cantidad de visitantes para conocer la monumental obra construida en su cima, como también para contemplar la majestuosa ciudad, puerto y bahía de Chimbote, un verdadero regalo de Dios.
 
Miles de personas se movilizan dos veces al año, una en Semana Santa, con el peregrinaje representado el “Vía Crucis” cargando el “Señor de la Vida” y otra en la primavera, donde miles de jóvenes se dan cita para renovar su fe y esperanza en construir la paz y defender la vida.
Diariamente suben turistas para conocer este Monumento histórico y religioso y pasar un momento de sano esparcimiento en sus lugares de recreación.
 
PRIMERAS REFERENCIAS DEL CERRO DE CHIMBOTE.- Desde el mar, a muchas millas de distancia de la Costa, navegando hacia el Este, se divisan de día, primero un punto negro que en la medida que se va acercando a tierra va creciendo hasta reconocerlo mejor. Ese punto es el “Cerro Negro” o Cerro de Chimbote que se ve también desde tierra por el Este, Norte y Sur, indicándonos la presencia del puerto.
 
El año 1793 el piloto inglés Gregorio Piñero por primera vez indica el “Cerro de Chimbote” en la carta  “Sonda de la Costa y Surgidero de Santa en el Reino del Perú”.
 
TRADICION.-Con las costumbres cristianas, desde que se ubicaron los primeros españoles en esta zona del corregimiento de Santa, los indígenas catequizados se asentaron en sus playas, este Cerro, tenía en su cima una cruz de material casero; como lo describe Santo Toribio De Mogrovejo; pero es hasta el año de 1950 que se conoce la colocación de una Cruz en el cerro de Chimbote..
 
LA PRIMERA CRUZ.-En 1950, en la calle José Balta, antes llamada Pueblo Libre, Nº 317, había una casa y patio con portón a la calle, -existe todavía hoy- propiedad del señor Luís Castañeda Rangel. En este patio, en aquel año, se celebraba los domingos la misa para los nuevos vecinos de Pueblo Libre, El Zanjón y Miramar, oficiada por el párroco Luís Paganini quien venía en sotana negra montando su bicicleta desde la iglesia matriz.
 
En ese mismo año llegó a Chimbote una misión pastoral presidido por el Rvdo. Petit de Mangié, trajeron consigo una réplica de la Virgen de Fátima y se ubicaron en la improvisada capilla de la calle José Balta.
 
Padre Luís Paganini en la capilla de José Balta junto a Padre Misionero Petit de Mangié y las chicas de la acción católica en 1950.
 
Los misioneros empadronaron casa por casa invitando para el bautismo, primera comunión y matrimonio, así como también para rezar el rosario.
 
Un buen día, amaneció en el local una cruz de madera pintada color verde,   hecha por el carpintero Bobadilla que tenía su taller de carpintería en Cinco Esquinas, calle Buenos Aires, donde vivía entonces el Padre Alberto Libardoni.
 
El 13 de mayo de 1950, después de oír misa, dos maderos de seis y tres metros, salieron en hombros de los jóvenes de la Acción Católica rumbo a la cima del Cerro de Chimbote. “Cargaban los grandes que se relevaban cada dos cuadras, nosotros los mocosos de nueve años íbamos por el costado llevando las botellas con agua y el pan”.
 
“El primer tramo de la casa al pie del cerro fue fácil. El segundo fue el bravo, todos metimos la mano para empujar, alzar o jalar de las sogas hasta que poquito a poquito llegamos con los maderos hasta la punta             a eso del medio día. Los muchachos que nos habían adelantado ya tenían listo el hoyo y tras clavar los maderos, se hizo la Cruz y la paramos con la cara mirando a la Ciudad. El padre Alberto Libardoni, jefe de la comitiva, hizo un rezo y nos persignamos despidiéndonos de la Cruz volviendo por el mismo camino.
 
El impresionante panorama de la bahía y sus islas que observamos por primera vez, se iba perdiendo conforme bajábamos hasta pisar la arena de la falda del cerro y de allí, a la carrera hasta llegar al agua del mar para meternos un chapuzón y aliviarnos del agobiante sol”. Allí quedó esta Cruz por muchos años que se veía apenas en cielo esclarecido desde cualquier parte de Chimbote.
 
LA SEGUNDA CRUZ.-En el año 1,984, el Padre oblato Javier Galler Eccher, párroco de San Carlos Borromeo, recibió una carta del padre Alberto Libardoni OSJ, radicado en Méjico (Obispo), quien llegó a Chimbote en 1948 junto a Luís Paganini, en la carta preguntaba por el estado de la Cruz que se puso en 1950. Con este motivo, por orden del Padre Javier, subió al Cerro una comisión del grupo juvenil de la parroquia para ver su estado, retornando con el informe de que estaba muy deteriorada.
 
El 1° de noviembre de 1984, al conmemorarse el cuarto centenario de San Carlos Borromeo, ochenta jóvenes partieron a las seis de la mañana de la iglesia matriz, llevando cada uno en sus brazos los cuarterones y largueros de una nueva Cruz que sería armada en la cima. Cada cual con su fiambre y tablero en mano subió poco a poco hasta coronar. Arriba se armó pieza por pieza una Cruz de madera contra placada de una dimensión de siete metros y medio por tres. En su base de cemento se depositó una ampolla con un recordatorio alusivo al cuadrigentésimo año de San Carlos Borromeo.
 
Colocada la Cruz, el padre Javier hizo el rezo y antes de retornar La vieja Cruz se destruyó, solo un brazo fue recogido por el feligrés Luís Valverde Pacheco depositándolo en la iglesia Matriz. El Padre Galler vive todavía en Chimbote.
 
El padre Javier y la Juventud
el 1 de noviembre de 1984, en
el Cerro de Chimbote
 
LA TERCERA CRUZ. “CRUZ DE LA PAZ”. Esta Cruz, nació de la necesidad de fomentar una cultura de Paz en medio de la violencia que se vivía en nuestro país en la década del 80. Con el lema “Constructores de la Paz, defensores de la vida” miles de personas participaron en la obra.
 
El Obispo Luís Bambarén, autor del proyecto, recurrió a instituciones e importantes empresas como el SIMA, Siderperú, ENTEL e Hidrandina, para conseguir que colaboraran con los materiales necesarios para la construcción. En poco tiempo ya tenía los materiales, pero  había que ver quien trasladaría los materiales hasta la cima del cerro.
 
Luego de visitar muchos colegios, en pocos días tuvo a cientos de jóvenes estudiantes comprometidos en ser los “Constructores de la Paz y defensores de la vida”. Fueron 27 mil los que apoyaron en 11 jornadas de trabajo desde el 19 de julio al 30 de agosto de 1986. En el día indicado estos jóvenes formaron una cadena humana desde la base hasta la cumbre y pasaban de mano en mano pequeñas bolsas de plástico que contenían arena, ripio, agua y otros materiales, mientras que en el SIMA, los alumnos del Politécnico Nacional del Santa trabajaban haciendo los cortes y perforaciones del material para la Cruz.
 
El Obispo obtuvo la colaboración de la Fuerza Aérea para trasladar al cerro en helicópteros las planchas de acero de 2x2 mm con las cuales se hizo la Cruz. .
 
Esta Gran Cruz, se inauguró el 14 de septiembre de 1986 con la asistencia del presidente de la República Alan García Pérez y su esposa Pilar Nores de García quienes fueron los padrinos. Estuvo también el alcalde Julio Geldres Aguilar. La obra contó con la colaboración eficaz del presidente del directorio de Siderperú, ingeniero y ex alcalde de Chimbote Guillermo Balcázar Rioja, quien aportó toda la logística para el trabajo en la cima. La Gran Cruz es de fierro y mide 25 metros de alto por 12 metros de ancho, iluminada completamente.
 
Simbólicamente se cerraba con este acto, el Primer Congreso Teológico Internacional, clausurado una semana antes, contando con la asistencia de honorables obispos de todo el Mundo que se habían dado cita en esta anfitriona ciudad de Chimbote, constatando las actividades de los jóvenes cristianos.
 
El famosos artista de nuestra amazonía Agustín Rivas, obsequió la imagen de madera esculpida en una sola pieza que mide 3.20 m. del “Señor de la Vida” que fue bendecida el 4 de septiembre de 1986 por el cardenal Alexandre Do Nacimiento, Arzobispo de Luanda, siendo acogida mientras tanto por la Parroquia del Perpetuo Socorro de la Victoria. Hoy la imagen se encuentra en el Santuario.
 
Hacía falta una vía de acceso para dar facilidad a los visitantes. En el verano de 1989 se construyó la vía de la solidaridad con el apoyo de Cooperación Popular alternando el Ing. Jaime Ramos, el Sr. Segundo Iglesias y la Sra. Carmen Hoyos, construyendo esta trocha carrozable en parte afirmada en una distancia de 5 kilómetros.
 
A lo largo de esta “vía de la solidaridad”, se han puesto a los accidentes geográficos que hay en ella en honor a personas, acontecimientos e instituciones que ayudaron en su construcción. Así tenemos, La quebrada de José Jara, El hueso de Mejía ymuchos más.
En el Cerro de la Paz, existen importantes obras como el Santuario del Señor de la Vida y la Catacumba de los Mártires, obras hechas bajo la dirección del constructor Marcos Macalupu Alamo.
 
El Obispo Bambarén tenía la inicial idea de construir una Capilla pero gracias al apoyo de muchas personas se logró construir un Santuario. En la parte delantera del techo del Santuario hay un “ojo” que representa la mirada de Dios hacia Chimbote y encima hay una imagen del Hijo, que es Cristo resucitado con los brazos abiertos en señal de bendición a Chimbote.
 
También existe tres plazoletas llamadas “La plaza del rosario”, que se encuentra al pie del Santuario; “La Plaza de la Amistad” inaugurada el 23 de junio de 1989 durante la fiesta patronal, en esta plazoleta se encuentra la imagen de San Pedrito.
 
“La plaza del Niño”, inaugurada el 28 de diciembre de 1989, en el centro de esta plazoleta se levanta un brazo de 4 m., en su palma hay un niño trabajador de pie y una niña sentada con su muñeca. Este brazo representa a loa sociedad que tiene que ser el soporte de la niñez.
 
Hay también juegos recreativos y una piedra con una inscripción que dice: “En Chimbote el Niño es Rey”. Fue en esta Plaza donde el 22 de junio de 1991, el presidente Alberto Fujimori firmó la Ley que crea la Semana Nacional de los derechos del niño.
 
Desde el Mirador se aprecia la naturaleza que Dios a puesto en manos de los chimbotanos.
 
En una gran explanada se encuentra la Plaza de la Amistad, en ella, 8 monolitos representan las principales entidades productivas del puerto chimbotano. Delante, la imponente imagen de San Pedro patrono de la ciudad vigila desde la proa de la embarcación a su pueblo.
 
En un nivel superior, la plaza del Niño tiene como principal atracción un brazo de 4 metros en cuya palma sostiene 2 niños trabajadores. Al pie del santuario del Señor de la Vida, hay un rosario cuya base es el mapa de la región Chavín; sobre él, se levantan columnas azules y blancas que representan las cuentas de los Padres Nuestro y Ave Marías.
 
Excavada en el corazón del cerro, simbolizando la morada del hijo de Dios, se halla la Catacumba de los Mártires. El Sagrario, un lugar de recogimiento y oración, concentra la atención de los peregrinos. En sus costados, recuerda a San Pedro y San Pablo, principales mártires y columnas de la iglesia. 
 
En cada lugar del recinto las muestras de fervor y devoción son notorias, cuadros de Jesucristo en agonía y de la virgen Maria Detrás de un sencillo altar echo de dos rocas se encuentra la imagen de Cristo Roto, como señal de pasión y muerte de Cristo.
 
Sobre la catacumba se levanta el santuario del Señor de la Vida, su arco superior se asemeja a una ola de mar, la ventana ovalada en la cresta simboliza la Santísima Trinidad, al centro, como dijimos, el Ojo del Creador observa Chimbote
 
Dentro, representada en una talla policroma esta la escena de Pentecostés, el techo con forma de ala delta cobija en su lado derecho la capilla de la virgen de la Piedad y un pequeño calvario.
 
El Santuario está diseñado para una liturgia benedictina, un ambiente luminoso para la liturgia de la Palabra y otro más íntimo con el altar de piedra para la Eucaristía.
 
Domina todo el interior la imagen del Señor de la Vida que pende de una viga el techo del Altar.
 
Esta gran Cruz y el Cerro de la Juventud, se mantienen gracias al esfuerzo que realiza el Obispado de Chimbote a través de la Administración del Vivero Forestal.
 
En las noches de neblina movida por el viento, esta Cruz, se pierde y aparece como un faro intermitente que ilumina el espacio circundante de inmensa oscuridad; como una virgen con los brazos abiertos haciéndoles señas a los   navegantes que a sus pies se encuentra nuestro querido Chimbote.
 
La Cruz de la Paz en 1986