Chimbote Al Día

Podrá el dinero comprarlo todo?

Por Fernando Miguel Coveñas 

Durante la semana que termina, con una vergonzosa campaña mediática y una amenazante ofensiva policial contra la Fiscal Ana Sánchez, pretenden limpiar a quienes los mismos sicarios han señalado , en una tras otra ratificación, como los presuntos autores intelectuales del asesinato de Alberto Coveñas Sernaqué.

Luego de las investigaciones dirigidas por la Fiscalía, demasiadas evidencias comprometen a Nery Ruiz días y familiares cercanos a ella como presuntos autores intelectuales. La defensa jurídica insiste en pregonar una inocencia a todas luces improbables y varias veces cínica. A falta de argumentos legales sólidos que demuestren que no contrataron a los sicarios – al parecer – han optado por apostar a esas rutas alternas que el dinero y las influencias allanan rápidamente.

Han transcurrido 112 días desde ese 20 de mayo fatídico y aún no se produce la denuncia fiscal pues la investigación busca acreditar fehacientemente la autoría intelectual.

Ahora la defensa de los presuntos asesinos están implementando una arremetida contra la fiscal que lleva el caso, la abogada Ana Sánchez , con el objetivo de que la mencionada fiscal sea cambiada y el caso de Alberto Coveñas sea llevado a Chimbote.

También se está tratando de “lavar la cara” con prensa de alquiler a través de una campaña mediática que también busca desacreditar a la fiscal del caso, bajo el argumento de que favorece a los familiares de la víctima y no habría seguridad para los acusados. Nada más falso.

Todos estos esfuerzos son solo la continuación de esa lucha ciega y desesperada por salvar lo insalvable, por proteger lo que sin duda merece una sanción ejemplar más allá de cualquier cálculo sentimental fabricado bajo la figura de una supuesta “mano negra” para inculpar a la presunta autora intelectual Nery Ruiz y familiares cercanos .

Los familiares de Alberto Coveñas esperan que cuando Nery Ruiz sea detenida- o cuando se presente- sea sometida a un peritaje psicológico el mismo que dará a luz su verdadero perfil y sus características de conducta. No sería descabellado presumir que pudo planificar y llevar a cabo el crimen que se investiga. El tipo penal es homicidio cometido con premeditación, alevosía y ventaja, con desprecio por la vida , en donde el odio y la envidia hacen contratar a sicarios para matar a su supuesto enemigo.

Entre afirmaciones, desmentidos y amenazas públicas los presuntos autores intelectuales van sembrando más certezas que dudas. Dicen que “ han torturado a los sicarios para inculparlos, que hay irregularidades en el proceso, quieren cambiar a la fiscal por supuesta parcialización con la parte denunciante, que las llamadas telefónicas eran para extorsionarlos, que en Chimbote hay más garantías”, etc, etc.

Lo cierto es que quieren ganar tiempo porque parece prácticamente imposible que con todas las pruebas existentes se les absuelva.
Por eso ahora el camino parece ser el de la campaña mediática para generar confusión , una improbable compasión y una terca batalla para impedir que el juicio demuestre lo que demasiadas evidencias anuncian: lo de Alberto Coveñas Sernaqué fue un crimen sin nombre y merece que los culpables asuman las consecuencias. Ya están empezando a pagar sus culpas, Andan como muertos en vida. A salto de mata. Tratando de ocultar sus miedos con risitas cachacientas.

Hoy se dice que el dinero puede comprar casi todo. Hasta la justicia. Hay corruptos en la Policía Nacional y en el poder judicial dispuestos a ganarse un dinerito extra. La familia de Alberto Coveñas y la población de Casma esperan que esto no ocurra en este caso emblemático. Si la corrupción volviera a ganar no deberá extrañar la respuesta del pueblo otra vez burlado en su aspiración de justicia,

El dinero puede comprar casi todo. Todo menos la integridad y la 

tranquilidad de conciencia. De cada persona en particular y del pueblo en general.