Chimbote Al Día

Un día como hoy: En 1880: Soldados chilenos destruyen locomotoras y saquean la ciudad

Un día como hoy: 16 de septiembre en 1880: Soldados chilenos destruyen locomotoras y saquean la ciudad

Las bandas chilenas criminales queman la estación de ferrocarril con toda maquinaría - cañonazo a las 12 de la noche.

A medida que transcurren los instantes se levantan anchas y elevadas lenguas de fuego azotándose en distintas direcciones que consumen con rapidez la estación del ferrocarril en que se había acumulado cantidades de material rodante. A pequeños intervalos también se perciben roncas [bulla] y atronadoras detonaciones que son las producidas por la dinamita que destruye en el interior de la estación las máquinas de la hacienda Puente, que poco antes les había servido para llevar a buen término sus instintos de rapacidad [avidez] y exterminio [destrucción]. A las 12.00 de la noche se oye el estampido [bulla fuerte] de un cañonazo lanzado, sin duda como señal por uno de los buques chilenos. En esta misma noche entran una fragata americana a velas y los vapores Huacho y la chata Pisco, procedente del norte. 

[El fuego ha destruido la mayor parte de Chimbote - cargan tropas]

Apenas amanece el día cuando todas las miradas se dirigen al lugar en que está situada la población y por fortuna el incendio no ha tocado las propiedades particulares hasta el momento; 8.00 a.m. hora en que la corbeta de guerra norteamericana Lacahuana entra. Su presencia reanima al atribulado [con miedo] espíritu de los refugiados, que en todo esperan algún punto de apoyo y solución. Poco después se mueven los buques incendiarios, luego de haber cargado en la noche el resto de sus tropas y cuanto han podido arrebatar [robar] a los pobladores del mil veces desdichado [infeliz] Chimbote. Al salir, uno de ellos es detenido por señales que le ha hecho el Lacahuana, a cuyo costado regresó dócil [obediente]. Poco después tomó su rumbo interrumpido y desapareció tras los tres que lo anteceden." (p.84)

 


Libro Historia de Chimbote de Fernando Bazan Blass.